| Desde
la pradera de Ordesa una vaca nos dice adiós, y el erecto Tozal
del Mallo nos susurra hasta luego |
Un
paso que exige cierta prudencia, las clavijas de Cotatuero. Inma
y yo la tuvimos pero con unas gotas de humor. |
Por
fin encontramos el inicio de la senda de las Flores bajo la atenta
mirada de la Brecha de Rolando. |