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ITINERARIO
A las 7 de la mañana 52 senderistas subíamos al autobús con la duda del tiempo que encontraríamos en el valle de Benasque tras los agoreros informes meteorológicos anunciados para el fin de semana. Salíamos de Huesca con buena temperatura y cielo totalmente despejado y el corazón se nos "abrió" cuando poco antes de llegar al majestuoso Congosto de Ventamillo, digno pórtico de entrada a la zona de Benasque, pudimos ver la Tuca d'El Gallinero libre de nubes y plenamente soleada.
A las 9 y media tras superar un chopo tirado por el viento, pasado el pueblo de Cerler, podíamos constatar la magnífica carretera, antes rugosa y bacheada, que lleva a la estación de Aramón Cerler.
A las 10 de la mañana desde el aparcamiento de la estación (1.912 m y con charcos helados) tras un par de rosquillas, un trozo de dobladillo y alguna porción de chocolate, emprendimos la empinadísima pista que lleva al collado del Ampríu
Con buen criterio, un poco antes del collado amagados en una vaguada, un grupo numeroso se dispuso a almorzar. El viento racheado y algo más que fresco nos había "privado" de sudar en toda la subida. Siguiendo la pista trazada por las máquinas que están soterrando las conducciones que este invierno alimentarán los cañones de innivación en la zona más alta de la estación, iban apareciendo a nuestros ojos los picos más emblemáticos del Pirineo. Era necesario, y prudente, hacer fotos, contemplarlos y de paso "tomar aire" porque los repechos eran "morrocotudos" (en el argot senderista "revientachulos").
Tras alcanzar el último remonte una senda entre rocas, piedras y zonas herbosas, pero de fácil caminar, nos deja en la cima d'El Gallinero, techo de las travesías efectuadas por T.A.A..
Los 2.728 m de altitud y sobre todo su situación adelantada sobre el eje axial pirenaico hacen del pico un observatorio inigualable. Un recorrido circular nos presenta al sur el Macizo del Turbón y girando hacia la derecha y de forma sucesiva se ven los picos de Guara, Cotiella, Monte Pérdido, Viñemale, Eriste, Posets, Clarabides, Perdiguero, Maladetas, Aneto, Tempestades y hasta los leridanos Besiberris.
--¡Qué vista y que atmósfera tan clara! --Eso agradéceselo al vientecico que nos empujaba. --Se le debería llamar no Gallinero sino el "Mirador de los Tresmiles" --Mira en aquel de allá enfrente están ahora los de la Pico a Pico. --¡Qué poca nieve hay en el glaciar de Coronas! Con estos y otros comentarios, aprovechando lo barato que es disparar las cámaras digitales, lo bien que se estaba tumbado a pleno sol y que el entorno lo reclamaba, durante casi una hora estuvimos en lo alto.
El descenso lo hicimos rápido pues un numeroso grupo pensó que hoy podíamos ir de "Pico a Pico" y así tras alcanzar el collado del Ampríu, unos descendieron directamente al aparcamiento y otros se enfrentaron a las pedreras que hay que salvar para alcanzar el pico de Cerler, magnífico mirador del valle de Benasque (2.407 m. 0:40 h. desde el collado) Tras la sesión fotográfica de rigor a las 15 h. iniciamos el descenso ya que estábamos citados una hora más tarde para comer en las instalaciones del Ampríu.
Portal Peña Guara - Turismo Alto Aragón - Travesía 187
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